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Usted es tutor o tutora de un grupo mixto de 4 y 5 años en un centro público de Educación Infantil situado en un entorno rural.
En el grupo se encuentra un alumno con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Diseñe y desarrolle un proyecto de trabajo que incluya la organización del aula por rincones, describiendo actividades o propuestas educativas adaptadas a las características del alumnado. Asimismo, planifique el proceso de evaluación, teniendo en cuenta los principios de atención a la diversidad y el desarrollo integral del alumnado.
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“Sembrando inclusión en el huerto del pueblo”: proyecto de trabajo por rincones en un aula mixta de 4 y 5 años con un alumno con TEA
Introducción
Como tutor de un grupo mixto de 4 y 5 años en un centro público de Educación Infantil de entorno rural, concibo el aula como un pequeño ecosistema donde cada niño y niña tiene un lugar, un ritmo y una voz. La presencia de un alumno con Trastorno del Espectro Autista (TEA) no es un problema a “resolver”, sino una oportunidad para llevar a la práctica, con rigor, el principio de inclusión que inspira la legislación vigente y la mejor pedagogía.
En el plano normativo, me sitúo en el marco de la Ley Orgánica 2/2006, de Educación, modificada por la Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE), que refuerza la equidad, la personalización de los aprendizajes y la inclusión educativa. Para la etapa de Infantil, el Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, establece la ordenación y las enseñanzas mínimas, definiendo una educación global, basada en experiencias, actividades y juego, con una evaluación global, continua y formativa. En el ámbito autonómico, el Decreto 80/2022, de 12 de julio, ordena y regula el currículo de Educación Infantil en Castilla-La Mancha, incluyendo las medidas de inclusión educativa y la organización de la etapa en tres áreas. La evaluación se concreta mediante la Orden 184/2022, de 30 de septiembre, que regula la evaluación en Educación Infantil en Castilla-La Mancha, articulando informes individualizados, finales de ciclo e incorporación de las medidas de inclusión educativa.
Desde el punto de vista pedagógico, me apoyo en una visión constructivista y sociocultural del aprendizaje (Piaget, Vygotsky, Bruner), donde el niño aprende en interacción con los otros y con el entorno. El trabajo por proyectos (Kilpatrick, Katz y Chard, Hernández) y la organización del aula por rincones de actividad permiten articular las situaciones de aprendizaje globales que promueve el propio Decreto 80/2022, conectando competencias, criterios de evaluación y saberes básicos. Asimismo, la inclusión se fundamenta en el enfoque de Booth y Ainscow (Index for Inclusion) y en los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), que inspiran la LOMLOE, entendiendo que son los contextos los que se adaptan al alumnado y no al revés.
En este supuesto, presento un proyecto de trabajo titulado “El huerto del pueblo: sembramos, cuidamos y compartimos”, integrado en la vida del entorno rural y desarrollado mediante la organización del aula por rincones. Describiré la contextualización, la fundamentación pedagógica y normativa, los objetivos, el desarrollo del proyecto (con especial atención a las adaptaciones para el alumno con TEA), las medidas de atención a la diversidad y el plan de evaluación, alineando la propuesta con las competencias clave y la Agenda 2030 (ODS 4, 10, 11 y 15).
Contextualización
El centro es un CEIP público de entorno rural, con escaso número de unidades y una fuerte vinculación con el pueblo (familias, asociaciones agrarias, ayuntamiento). La etapa de Infantil cuenta con una unidad mixta de 4 y 5 años (segundo ciclo), con unos 16 alumnos y alumnas. La diversidad del grupo es amplia: diferencias madurativas, de lenguaje, de autonomía, distintos contextos familiares y un alumno con TEA.
Este alumno con TEA presenta dificultades en la comunicación social (contacto ocular limitado, dificultades para iniciar y mantener interacciones, comprensión literal del lenguaje), intereses restringidos (tractores, ruedas, ordenar objetos), cierta hipersensibilidad auditiva y necesidad de estructura y anticipación. Utiliza apoyos visuales y se beneficia de instrucciones breves y claras. Está identificado por el servicio de orientación como alumno con necesidades educativas especiales y cuenta con un informe psicopedagógico previo.
La jornada se organiza en torno a asamblea inicial, trabajo por rincones, espacios exteriores (patio, entorno natural, huerto municipal) y cierre de la mañana. El entorno rural aporta recursos privilegiados: huertos familiares, corrales, caminos, pequeñas explotaciones agrarias, personas mayores con saberes tradicionales, etc. Aprovechando esta riqueza, se diseña el proyecto “El huerto del pueblo” con una duración aproximada de 5 semanas, integrando las tres áreas de la etapa: Crecimiento en armonía, Descubrimiento y exploración del entorno y Comunicación y representación de la realidad, tal como establece el Decreto 80/2022.
Fundamentación pedagógica y normativa
La LOMLOE concibe la Educación Infantil como una etapa con identidad propia y carácter educativo, orientada al desarrollo integral en todas sus dimensiones y basada en los principios de equidad e inclusión. El Real Decreto 95/2022 concreta que la metodología se basará en experiencias, actividades y juego, en un clima de afecto y confianza, y que la evaluación será global, continua y formativa, con la observación como técnica principal.
En Castilla-La Mancha, el Decreto 80/2022 establece el currículo de Infantil y las medidas de inclusión educativa. En su anexo I recoge las competencias clave (comunicación lingüística, plurilingüe, matemática y en ciencia, tecnología e ingeniería, digital, personal, social y de aprender a aprender, ciudadana, emprendedora, y conciencia y expresión culturales), que se desarrollan de forma integrada a través de las tres áreas. El decreto subraya que el objetivo no es la mera adquisición de saberes, sino el desarrollo integral del alumnado y su capacidad para movilizar lo aprendido en situaciones significativas. Además, el capítulo dedicado a las medidas de inclusión educativa insiste en la atención a las diferencias individuales y en la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación.
En cuanto a la evaluación, el propio Decreto 80/2022 indica que será global, continua y formativa, tomará como referencia los criterios de evaluación de cada área y se basará en la observación directa y sistemática y en la colaboración con las familias. La Orden 184/2022 de evaluación en Educación Infantil desarrolla estos principios, regula las sesiones de evaluación y los documentos oficiales (informes individualizados, final de ciclo, historial académico) y prevé que en ellos consten expresamente las medidas de inclusión educativa (dificultades y barreras detectadas, medidas adoptadas y valoración de las mismas).
Pedagógicamente, me apoyo en el trabajo por proyectos como metodología principal. Según Kilpatrick y más recientemente Katz y Chard, los proyectos permiten a los niños investigar un tema significativo, formular preguntas, experimentar, representar y comunicar lo aprendido, integrando de forma natural contenidos y competencias. En coherencia con el Decreto 80/2022, el proyecto se articula en forma de situaciones de aprendizaje globales, contextualizadas en el entorno rural, que movilizan criterios de evaluación y saberes básicos de las tres áreas.
Como segunda metodología, incorporo estructuras sencillas de aprendizaje cooperativo (Pujolàs, Johnson y Johnson), adecuadas a Infantil: parejas cooperativas, equipos heterogéneos 4–5 años, juegos de turnos, pequeños encargos compartidos. Este enfoque favorece la interacción, la ayuda entre iguales y la participación del alumno con TEA en un clima de apoyo estructurado. Todo ello se desarrolla en un aula organizada en rincones de actividad, inspirada en las pedagogías activas (Decroly, Freinet, Malaguzzi), que permiten personalizar ritmos, ofrecer variedad de materiales y promover la autonomía.
Finalmente, conecto el proyecto con la Agenda 2030: el cuidado del huerto y del entorno rural se vincula con el ODS 4 (educación de calidad), el ODS 10 (reducción de las desigualdades mediante prácticas inclusivas), el ODS 11 (comunidades y pueblos sostenibles) y el ODS 15 (vida de ecosistemas terrestres), en un lenguaje y experiencias adaptadas a la edad.
Objetivos de la intervención
Los objetivos se formulan tomando como referencia los objetivos de la etapa, las competencias clave y las competencias específicas y criterios de evaluación de las tres áreas del Decreto 80/2022, adaptados al contexto del proyecto:
- O1. Descubrir y valorar el huerto y el entorno rural cercano, desarrollando actitudes de cuidado y respeto hacia los seres vivos y los recursos naturales.
- O2. Desarrollar el lenguaje oral para expresar necesidades, emociones, preguntas y descubrimientos relacionados con el proyecto del huerto.
- O3. Potenciar habilidades sociales básicas (escucha, espera de turno, cooperación, ayuda entre iguales), asegurando la participación significativa del alumno con TEA.
- O4. Mejorar la motricidad gruesa y fina a través de actividades de siembra, riego, cuidado de plantas y juegos en el exterior.
- O5. Iniciar y consolidar nociones lógico-matemáticas (conteo, clasificación, seriaciones, medidas no convencionales) a partir de situaciones reales del huerto.
- O6. Fomentar la autonomía, la capacidad de elección y la autorregulación mediante el trabajo autónomo en rincones estructurados.
- O7. Implicar a las familias y al entorno comunitario en el proyecto, reforzando la corresponsabilidad educativa y el arraigo al medio rural.
Desarrollo de la intervención
El proyecto de trabajo “El huerto del pueblo” se organiza en tres fases flexibles, integradas en la rutina de aula y articuladas mediante rincones. La temporalización aproximada es de cinco semanas.
Organización del aula por rincones
La organización del espacio responde al principio de que “todos los momentos de la jornada tienen carácter educativo”, recogido en el Decreto 80/2022. Estructuro el aula en los siguientes rincones estables, señalizados con fotografías y pictogramas:
- Rincón de Asamblea y Biblioteca: zona amplia con alfombra, panel de rutinas, calendario del huerto y pequeño fondo de cuentos sobre naturaleza y vida en el campo.
- Rincón de Juego Simbólico “La granja del pueblo”: cocinita, animales de granja, cajas de frutas y verduras de juguete, disfraces sencillos (granjeros, veterinarios), cajas registradoras y monedas de cartón.
- Rincón Lógico-matemático y de Ciencia: bandejas con semillas, lupas, cintas métricas, recipientes de agua, básculas sencillas, tablillas para registrar observaciones con dibujos o pegatinas.
- Rincón de Arte: mesa plástica protegida, témperas, ceras, plastilina, materiales de reciclaje (cartón, envases limpios) para crear murales, espantapájaros, carteles del huerto.
- Rincón de Construcciones: bloques de madera, piezas de ensamblaje, carreteras, tractores, para recrear el paisaje rural.
- Rincón de Calma y Sensaciones: cojines, manta, libros sensoriales, botellas de calma, pelota antiestrés, auriculares antirruido. Es clave para el alumno con TEA, pero accesible a todo el grupo.
En la franja diaria de rincones, organizo pequeños grupos heterogéneos de 4–5 niños mezclando edades (4 y 5 años) y asegurando que el alumno con TEA esté siempre en un grupo con compañeros sensibles y modelos positivos. Introduzco pequeñas estructuras cooperativas: cada grupo tiene un “encargado de material”, un “hablante” (quien cuenta al grupo lo que han hecho) y un “ayudante del compañero”.
Fase 1. Motivación y exploración (“¿Qué pasa en el huerto del pueblo?”)
En asamblea, partimos de la pregunta: “¿De dónde vienen las verduras que comemos?”. Mostramos distintas hortalizas, tierra en una maceta, semillas… Se recogen ideas previas y se elabora, con apoyo del docente, un mural de preguntas (¿quién cuida el huerto?, ¿qué necesitan las plantas?, ¿qué animales hay cerca?). Para el alumno con TEA, anticipo la actividad con un horario visual y permito manipular tierra y semillas en un pequeño recipiente individual si lo necesita.
Realizamos una salida al huerto familiar o municipal, previa autorización de las familias. Allí observamos, tomamos fotos, recogemos algunos elementos (hojas, piedras, semillas). Esta salida favorece el área de Descubrimiento y exploración del entorno y conecta con el ODS 11 y 15. El alumno con TEA dispone de un cuaderno de fotos plastificadas para ir señalando “ya hemos llegado”, “miramos”, “volvemos”, reduciendo la ansiedad ante el cambio de rutina.
De vuelta al aula, en rincones:
- Rincón de Arte: pintura libre del huerto visto. Para 4 años, se ofrecen modelos sencillos (surcos, sol, árboles); para 5 años, se anima a añadir detalles (regaderas, personas, animales).
- Rincón de Ciencia: exploración con lupa de hojas y semillas, clasificar “duro/blando”, “grande/pequeño”. El alumno con TEA puede centrarse en una sola categoría por vez, con tarjetas visuales.
- Rincón simbólico: juego libre de “ir al huerto”, con acompañamiento adulto para favorecer habilidades sociales (ofrecer, pedir, esperar turno).
Fase 2. Investigación y desarrollo del proyecto (“Sembramos, cuidamos, medimos”)
Esta fase concentra la mayor parte de las actividades y se integra en la rutina de rincones y en el trabajo exterior en el huerto. Se organizan microsituaciones de aprendizaje conectadas:
- Siembra cooperativa: en pequeños grupos, sembramos distintas semillas (lentejas, habas, lechugas) en jardineras. Un niño sostiene la regadera, otro echa la tierra, otro coloca la semilla. El alumno con TEA puede asumir un rol estable (por ejemplo, “encargado de echar la tierra”) para darle seguridad.
- Registro del crecimiento: semanalmente medimos el crecimiento de algunas plantas con una cinta métrica o comparándolas con palitos marcados. Los de 4 años señalan con pegatinas el “antes/después”; los de 5 años realizan marcas más precisas y verbalizan “ha crecido más/menos”.
- Juego matemático en rincones: conteo de semillas (hasta 5 para 4 años, hasta 10 o más para 5 años), clasificación por color o tamaño, seriaciones de “tierra-semilla-tierra”.
- Lenguaje y representación: elaboración de carteles para el huerto con pictogramas y palabras (quién cuida, qué planta es, qué necesita), creación de un “diccionario del huerto” con dibujos y primeras letras, dramatización de un cuento (“La semilla que quería crecer”).
A continuación se recoge, a modo de ejemplo, una secuencia de actividades multinivel:
Actividad | 4 años | 5 años | Apoyos para el alumno con TEA |
|---|---|---|---|
Conteo de semillas | Conteo oral hasta 5
Emparejar semilla-dibujo en tarjetas | Conteo hasta 10 o más
Comparar “más/menos” entre montones | Bandeja individual con pocas semillas
Tarjetas con números y puntos
Modelado por compañero tutor |
Registro del crecimiento | Pegar pegatinas a distintas alturas en una cartulina | Marcar con rotulador y escribir iniciales de la planta | Fotos plastificadas “pequeño/grande”
Señalar la foto que corresponde |
Carteles del huerto | Colorear dibujos de lechuga, haba, flor | Trazar la palabra en mayúscula siguiendo puntos | Pictogramas grandes
Ayuda física ligera para pegar en el lugar correcto |
Juego simbólico “mercado” | Roles sencillos: llevar cesta, pagar | Añadir diálogos: “¿Cuánto cuesta?”, “Quiero…” | Guion visual con fotografías de la secuencia del juego
Posibilidad de observar antes de participar |
En todo momento, se cuida el clima emocional y la seguridad afectiva, esenciales para el área de Crecimiento en armonía. Se trabajan rutinas de higiene (lavarse las manos tras el huerto), hábitos saludables (probar algunas verduras en el aula) y la identificación y expresión de emociones (orgullo, sorpresa, frustración si una planta no crece).
Fase 3. Síntesis, difusión y celebración (“Compartimos lo que hemos aprendido”)
Como producto final, el grupo organiza una pequeña “Feria del huerto” a la que invitamos a familias y agentes del pueblo (por ejemplo, un agricultor local). En rincones preparados para la ocasión:
- Rincón de exposición: murales, fotos del proceso, línea temporal del crecimiento de las plantas.
- Rincón de relatos: los niños de 5 años cuentan brevemente “lo que más les ha gustado del huerto”; los de 4 años muestran sus dibujos. El alumno con TEA puede participar señalando fotos en un panel o verbalizando frases breves que hemos ensayado previamente.
- Rincón de degustación saludable: si es posible, pequeñas catas de verduras o recetas sencillas, reforzando hábitos de alimentación saludable (ODS 3).
Se cierra el proyecto con una asamblea de metacognición adaptada a la edad: ¿qué sabíamos antes?, ¿qué sabemos ahora?, ¿qué ha sido lo más difícil/fácil?, usando para 5 años un sencillo “semáforo” (verde: lo que hago muy bien; amarillo: lo que aún estoy aprendiendo; rojo: lo que necesito ayuda) y para 4 años caritas de emoción.
Medidas de atención a la diversidad
La atención a la diversidad se diseña desde un enfoque preventivo y global, coherente con la LOMLOE y con el Decreto 80/2022, que integra las medidas de inclusión educativa en la propia ordenación de la etapa. Siguiendo un enfoque de Diseño Universal para el Aprendizaje, la propuesta se plantea de inicio accesible para todo el alumnado, evitando que las adaptaciones sean añadidos puntuales.
Medidas universales para todo el grupo
- Organización por rincones con diferentes niveles de complejidad en las tareas (actividades abiertas con varias posibilidades de respuesta).
- Materiales variados (manipulativos, visuales, auditivos, tecnológicos sencillos) que permiten acceder al contenido por múltiples vías.
- Ritmos flexibles: tiempos distintos en cada rincón, posibilidad de permanecer más tiempo donde se necesita.
- Estructuras cooperativas básicas que favorecen la ayuda entre iguales y la participación de todos.
- Normas de convivencia claras, visuales y consensuadas, que promueven el respeto a las diferencias.
Medidas específicas para el alumno con TEA
- Estructuración del espacio y del tiempo: delimitación clara de los rincones con colores y pictogramas; panel de rutinas con fotos o pictogramas de las actividades del día, incluyendo la secuencia del proyecto del huerto.
- Anticipación y apoyos visuales: uso de un calendario del proyecto (con fotos de “siembra”, “cuidado”, “cosecha”), agendas visuales individuales para cambios significativos (salidas, visitas), historias sociales sencillas para ensayar situaciones nuevas (ir al huerto, feria con familias).
- Apoyos en la comunicación: utilización de Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) si los tiene prescritos, uso de frases cortas, lenguaje claro, tiempo de respuesta ampliado y acompañamiento gestual.
- Gestión sensorial: posibilidad de acudir al rincón de calma cuando se detecta sobrecarga, uso de auriculares antirruido en momentos de mayor ruido (feria, asamblea multitudinaria), manipulación de materiales sensoriales (plastilina, botellas de calma) como preparación para actividades más exigentes.
- Apoyo social: designación de uno o dos compañeros/as como “amigos del huerto” que modelan conductas sociales (invitar al juego, esperar turno, compartir materiales) y acompañan al alumno con TEA en los cambios de rincón.
- Ajustes curriculares no significativos: reducción de la cantidad de elementos a manejar (menos semillas, menos pasos simultáneos), flexibilización en la forma de mostrar lo aprendido (señalar, pegar pictogramas, mostrar fotos en lugar de explicaciones verbales largas), sin modificar los objetivos esenciales del proyecto.
Estas medidas se coordinan con el equipo de orientación y se recogen en la documentación del centro, en línea con las medidas de inclusión educativa previstas en el Decreto 80/2022 y con el registro que prevé la Orden 184/2022 (barreras detectadas, medidas adoptadas y valoración).
Evaluación de la intervención
El proceso de evaluación responde a los principios establecidos en la LOMLOE, el Real Decreto 95/2022, el Decreto 80/2022 y la Orden 184/2022: es global, continua y formativa, toma como referente los criterios de evaluación del currículo y se basa en la observación directa y sistemática, la colaboración con las familias y la reflexión docente. Distingo tres niveles de evaluación: del alumnado, de las medidas de inclusión (especialmente respecto al alumno con TEA) y de mi propia práctica.
Momentos, instrumentos y finalidades
Momento | Instrumentos | Finalidad |
|---|---|---|
Evaluación inicial | Entrevista con familias
Revisión de informes previos (incluido informe psicopedagógico del TEA)
Observación libre en rincones | Conocer nivel de desarrollo, intereses, estilo de aprendizaje
Identificar barreras y apoyos necesarios desde el inicio |
Evaluación continua | Registros de observación
Anecdotarios
Listas de cotejo vinculadas a criterios de las áreas
Recopilación de producciones (portafolio del proyecto)
Fotos comentadas | Ajustar la intervención en tiempo real
Valorar el progreso en competencias y áreas
Valorar la eficacia de las medidas de inclusión implementadas |
Evaluación final de proyecto | Revisión conjunta del portafolio
Asamblea de síntesis con autoevaluación adaptada
Informe individualizado (Orden 184/2022) | Sintetizar logros y aspectos a reforzar
Comunicar a las familias la evolución del niño/a
Reorientar propuestas futuras y medidas de apoyo |
La evaluación del alumnado se realiza tomando como referencia los criterios de evaluación y saberes básicos de las tres áreas del Decreto 80/2022 para el segundo ciclo, pero recogiendo la información en términos descriptivos, sin calificaciones numéricas, tal como establece la Orden 184/2022. Por ejemplo, en el área de Descubrimiento y exploración del entorno, valoro si el niño observa cambios en el crecimiento de las plantas, participa en el cuidado del huerto, establece relaciones simples de causa-efecto, etc. En el área de Comunicación y representación de la realidad, observo si utiliza vocabulario específico (semilla, riego, tierra, hoja), si narra de forma sencilla lo que hace, si se inicia en la representación gráfica de lo observado.
En relación con el alumno con TEA, la evaluación se centra tanto en su progreso en las áreas (por ejemplo, aumento de intentos de comunicación funcional vinculados al proyecto, mayor tolerancia a cambios de rutina, participación en pequeños juegos cooperativos) como en la valoración de las medidas de inclusión: qué apoyos han sido más eficaces, qué situaciones le han resultado más accesibles o más difíciles. Esta valoración se registra, de acuerdo con la Orden 184/2022, especificando barreras detectadas, medidas adoptadas y eficacia percibida.
Finalmente, realizo una evaluación de la propia intervención, coherente con el mandato del Decreto 80/2022 de que los profesionales revisen su práctica. Me planteo preguntas como: ¿han funcionado los rincones como espacios de aprendizaje cooperativo e inclusivo?, ¿he ofrecido suficientes apoyos visuales y anticipación al alumno con TEA?, ¿he aprovechado el entorno rural y la colaboración con las familias? Esta reflexión se comparte en el equipo de ciclo y alimenta la mejora del Proyecto Educativo y de la propuesta pedagógica de Infantil.
Conclusión
El proyecto “El huerto del pueblo: sembramos, cuidamos y compartimos” ejemplifica cómo un centro rural de Educación Infantil puede convertir su contexto en motor de aprendizaje significativo e inclusivo. El trabajo por proyectos, apoyado en la organización del aula por rincones y en estructuras sencillas de aprendizaje cooperativo, permite integrar de forma natural las tres áreas de la etapa, las competencias clave y los principios de la Agenda 2030.
Desde mi rol de tutor, la presencia de un alumno con TEA me obliga —y me permite— afinar la mirada, revisar las barreras del contexto, coordinarme con el equipo de orientación y con las familias, y diseñar situaciones de aprendizaje verdaderamente accesibles. Lejos de “rebajar” expectativas, el enfoque inclusivo que promueven la LOMLOE, el Real Decreto 95/2022, el Decreto 80/2022 y la Orden 184/2022 me conduce a elevar la calidad de la respuesta educativa para todos. Un aula que se organiza por rincones, que investiga su huerto y que celebra los pequeños logros diarios es, en definitiva, un aula donde sembramos no solo semillas, sino también autonomía, convivencia y respeto por la diversidad.
Bibliografía
Normativa
- Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
- Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de Educación.
- Real Decreto 95/2022, de 1 de febrero, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Infantil.
- Decreto 80/2022, de 12 de julio, por el que se establece la ordenación y el currículo de Educación Infantil en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
- Orden 184/2022, de 30 de septiembre, de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, por la que se regula la evaluación en la etapa de Educación Infantil en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
Referencias pedagógicas
- Ainscow, M. y Booth, T. (Index for Inclusion).
- Bruner, J. (La educación, puerta de la cultura).
- Hernández, F. (La organización del currículo por proyectos de trabajo).
- Katz, L. y Chard, S. (The Project Approach).
- Kilpatrick, W. H. (The Project Method).
- Piaget, J. (Seis estudios de psicología).
- Pujolàs, P. (Aprender juntos alumnos diferentes).
- Vygotsky, L. S. (Pensamiento y lenguaje).
- Schopler, E. (Programa TEACCH para personas con autismo).
- Organización de las Naciones Unidas (Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible).
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